La inteligencia artificial (IA) es la rama de la informática que construye programas capaces de hacer tareas que, hechas por una persona, diríamos que piden inteligencia: entender un texto, reconocer una cara, traducir, recomendar o decidir. La diferencia con un programa de toda la vida es de dónde salen las reglas. En un programa normal las escribe una persona, línea a línea. En una IA moderna el sistema las saca él solo a partir de miles o millones de ejemplos.

Esa es también la frontera que usa la ley europea: si un programa se limita a ejecutar reglas que alguien ha dejado escritas, no cuenta como IA; si infiere por su cuenta cómo responder a lo que le llega, sí1. Abajo va qué tipos existen, dónde la usas ya sin saberlo, quién la usa en España y —lo que menos se cuenta— en qué falla.

Qué es la inteligencia artificial, en una frase

Si hay que quedarse con una sola idea: la inteligencia artificial es software que aprende a hacer una tarea a partir de ejemplos, en vez de seguir instrucciones escritas por alguien para cada caso. No piensa, no entiende el mundo como tú y no tiene intenciones. Detecta patrones en los datos y los usa para clasificar, predecir o generar algo nuevo.

La definición oficial más útil hoy es la del Reglamento europeo de IA, porque es la que se aplica en España. Dice que un sistema de IA es «un sistema basado en máquinas» que funciona con cierta autonomía y que, para unos objetivos, «infiere, a partir de la entrada que recibe, cómo generar salidas tales como predicciones, contenidos, recomendaciones o decisiones»1. La palabra clave es infiere: deduce. Y el propio reglamento deja fuera, de forma expresa, los sistemas «que se basan en las reglas definidas únicamente por personas físicas para ejecutar operaciones automáticamente».

Traducido a un ejemplo: una hoja de cálculo que aplica un descuento cuando el pedido pasa de 100 € no es IA, aunque decida sola. Un programa que mira tus compras anteriores y calcula qué te va a interesar, sí.

El nombre es más antiguo de lo que parece. Lo acuñaron John McCarthy, Marvin Minsky, Nathaniel Rochester y Claude Shannon en la propuesta, fechada el 2 de septiembre de 1955, de un seminario que se celebró en el Dartmouth College el verano siguiente2. Durante décadas la IA fue casi toda de reglas; si te interesa el recorrido completo, lo tengo contado en del algoritmo al AGI.

Cómo funciona: reglas frente a ejemplos

Piensa en el filtro de spam de tu correo. La forma antigua de hacerlo era escribir reglas: «si el asunto dice gratis y lleva tres signos de exclamación, a la papelera». Funciona hasta que los que mandan spam cambian una palabra.

La forma de la IA es otra. Se le enseñan millones de correos ya marcados como «spam» o «no spam» y el sistema encuentra solo qué rasgos los distinguen, incluidos algunos que a ninguna persona se le habrían ocurrido. Cuando llega un correo nuevo, calcula la probabilidad de que sea basura. Así es como Gmail decía ya en 2022 bloquear más del 99,9 % del spam, el phishing y el malware antes de que llegue a la bandeja3.

Ese aprendizaje a partir de ejemplos tiene nombre: machine learning (aprendizaje automático). Casi todo lo que hoy se llama IA es machine learning, y casi todo el machine learning reciente usa redes neuronales, que son modelos matemáticos con millones de parámetros que se van ajustando con cada ejemplo. La jerarquía completa —IA, machine learning, deep learning y los modelos de lenguaje como ChatGPT— la explico paso a paso en qué es machine learning.

Tipos de inteligencia artificial que vas a oír nombrar

Hay muchas formas de clasificarla. Estas son las tres que de verdad aparecen en conversaciones y noticias:

  • IA débil (o estrecha) frente a IA general. Toda la IA que existe hoy es débil: hace muy bien una tarea o una familia de tareas y nada más. La IA general, o AGI, sería una que iguala a una persona en cualquier tarea intelectual. Es el objetivo declarado de varias empresas y no existe todavía; cuándo llegará, si llega, es una de las grandes disputas del sector, como se ve en el mapa de quién mueve la IA.
  • IA predictiva frente a IA generativa. La predictiva clasifica o estima: este correo es spam, este cliente se va a dar de baja, llegarás en 23 minutos. La generativa crea contenido nuevo —texto, imágenes, audio, código— y es la que se hizo popular con el lanzamiento de ChatGPT el 30 de noviembre de 20224. Tienes la diferencia a fondo en IA generativa: qué es.
  • Asistentes frente a agentes. Un asistente o chatbot responde cuando le preguntas. Un agente de IA recibe un objetivo y encadena acciones por su cuenta: buscar, abrir una web, rellenar un formulario, volver a intentarlo si falla.

Y una aclaración que ahorra malentendidos: la IA que usas no tiene memoria de ti salvo que el producto la guarde a propósito, ni deseos, ni conciencia.

Ejemplos cotidianos: dónde la usas sin pensarlo

La mayoría de la gente usa IA varias veces al día sin haber abierto nunca ChatGPT:

  • El correo: el filtro de spam del que hablaba arriba, y las respuestas sugeridas al final de un mensaje.
  • El mapa: la hora de llegada de Google Maps sale de un modelo que aprende del tráfico histórico y en tiempo real. Google DeepMind publicó que su versión con redes neuronales mejoró la precisión de esas estimaciones hasta un 50 % en algunas ciudades5.
  • El traductor: cuando Google pasó su traductor a redes neuronales en 2016, los errores bajaron entre un 55 % y un 85 % en varios de los pares de idiomas principales6.
  • El móvil: el desbloqueo con la cara, el modo retrato de la cámara, el teclado que adivina la palabra siguiente y el dictado por voz.
  • Lo que ves y escuchas: las recomendaciones de Netflix, Spotify, YouTube o la tienda online son sistemas que comparan lo que haces con lo que hicieron personas parecidas a ti.
  • Lo que escribes con ayuda: los asistentes como ChatGPT, Gemini o Claude. Cuál se usa más depende de cómo se mida, y lo tengo desmenuzado en el ranking de IA de 2026.

Y fuera de lo cotidiano, donde la IA está cambiando más cosas es en ciencia: un ejemplo reciente es el diseño de proteínas con IA, el campo por el que los creadores de AlphaFold recibieron el Nobel de Química de 202412.

Quién la usa ya en España

Según la encuesta del INE de 2025, el 37,9 % de las personas de 16 a 74 años en España ha usado alguna herramienta de IA generativa. Por edad, la distancia es enorme: entre los 16 y los 24 años la ha usado el 75,6 %, y entre los 65 y los 74, el 7,4 %7.

Uso de IA generativa en España por edad, 2025 De 16 a 24 años 75,6 %, de 25 a 34 años 53,0 %, de 35 a 44 años 43,8 %, de 45 a 54 años 32,6 %, de 55 a 64 años 19,2 %, de 65 a 74 años 7,4 %; total de 16 a 74 años 37,9 %. 16-24 años 75,6 % 25-34 años 53,0 % 35-44 años 43,8 % 45-54 años 32,6 % 55-64 años 19,2 % 65-74 años 7,4 % Total 37,9 %
Personas que han usado alguna herramienta de IA generativa, por tramo de edad, España, 2025. Fuente: INE, Encuesta sobre Equipamiento y Uso de TIC en los Hogares 2025.

Para qué la usan también está medido: el 30,2 % la ha usado para fines privados, el 17,9 % por trabajo y el 16,2 % para estudios7. En las empresas el salto es igual de claro: en el primer trimestre de 2025, el 21,1 % de las empresas de diez o más empleados usaba IA, 8,7 puntos más que un año antes. Entre las de menos de diez empleados la cifra era del 13,4 %8. Qué significa eso para tu puesto es otra pregunta, y la contesto con datos en ¿va la IA a quitarme el trabajo?

Lo que la IA no hace bien

La IA actual tiene cuatro límites que conviene conocer antes de fiarse de ella:

No sabe si lo que dice es verdad. Un modelo de lenguaje produce la respuesta más probable, no la comprobada. A eso se le llama alucinación: inventa un dato, una cita o una fuente con total seguridad. Cuando 22 medios públicos de 18 países pusieron a prueba las versiones gratuitas de ChatGPT, Copilot, Gemini y Perplexity con preguntas de actualidad, el 45 % de las respuestas tenía al menos un problema importante9.

Se equivoca sin dar síntomas. Lo he vivido con mi propio experimento, en el que cuatro IAs compiten por SEO. Un parte publicado aquí decía que se habían escrito 33 artículos; eran 31. El número salía de una consulta real, solo que de la equivocada: contaba también reintentos que nunca llegaron a publicarse. Lo corregí en público en el capítulo siguiente10. Un disparate se detecta solo; una cifra verosímil sacada de la consulta equivocada pasa todos los filtros si nadie la contrasta.

Mide mal lo que no ha visto. Aprende de sus datos de entrenamiento, así que hereda sus huecos y sus sesgos, y no sabe nada de lo que pasó después de entrenarse salvo que busque en internet. Por eso las comparativas entre modelos dicen menos de lo que parece; lo explico en la carrera de los benchmarks.

No responde de nada. Si una IA se equivoca en un presupuesto, en un contrato o en un diagnóstico, la responsabilidad sigue siendo de quien la usó. Para eso está la regulación: en España, el cumplimiento de la ley europea lo supervisa la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), que abrió su sede presencial en A Coruña en febrero de 202511. Los riesgos más amplios, de los cotidianos a los existenciales, los separo en riesgos de la IA, y lo que implica para una empresa, en IA y compliance.

Con todo eso, sigue siendo útil: se usa mejor como un ayudante muy rápido al que hay que revisar el trabajo, no como un experto al que se le puede delegar a ciegas. Este mismo blog parte de un borrador de IA cada madrugada, y desde aquel 33 cada cifra se contrasta contra su fuente antes de publicar.

Preguntas rápidas

¿Qué es la inteligencia artificial en resumen? Programas que aprenden de ejemplos a hacer tareas que asociamos a la inteligencia humana —entender, reconocer, traducir, recomendar, redactar— en lugar de seguir reglas escritas a mano para cada caso.

¿Cuáles son cinco ejemplos de inteligencia artificial? El filtro de spam del correo, la hora de llegada de Google Maps, el traductor automático, las recomendaciones de Netflix o Spotify y los chats como ChatGPT, Gemini o Claude.

¿Quién controla la inteligencia artificial? Los modelos más conocidos los desarrollan empresas privadas como OpenAI, Google, Anthropic o Meta. Su uso en la Unión Europea lo regula el Reglamento (UE) 2024/16891, y en España lo supervisa la AESIA11.

¿Qué aparatos tienen inteligencia artificial? El móvil (desbloqueo facial, cámara, teclado predictivo, asistente de voz), los altavoces inteligentes, las teles con recomendaciones, los robots aspiradores que mapean la casa y los coches con asistentes de conducción.

¿La inteligencia artificial piensa? No en el sentido humano. Calcula la respuesta más probable a partir de lo que aprendió. Por eso puede redactar con mucha soltura y equivocarse con la misma seguridad.

Escribe José María Aranda Prado (tato9689): dirijo proyectos digitales, trabajo como consultor web y SEO y uso IA a diario, incluido un experimento público en el que cuatro modelos compiten por posicionar su propia web. Más en mi biografía.

Fuentes

  1. Reglamento (UE) 2024/1689 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de junio de 2024, de Inteligencia Artificial — artículo 3, punto 1 (definición de «sistema de IA») y considerando 12 (exclusión de los sistemas basados únicamente en reglas definidas por personas). eur-lex.europa.eu
  2. Wikipedia en español, «Conferencia de Dartmouth» — propuesta del 2 de septiembre de 1955 de McCarthy, Minsky, Rochester y Shannon, a la que se atribuye el término «inteligencia artificial»; seminario en el Dartmouth College en el verano de 1956. es.wikipedia.org
  3. Google Workspace Blog, «An overview of Gmail's spam filters», 28 de mayo de 2022 — más del 99,9 % del spam, el phishing y el malware bloqueado. workspace.google.com
  4. Wikipedia en español, «ChatGPT» — fecha de lanzamiento, 30 de noviembre de 2022 (el anuncio original de OpenAI, openai.com/index/chatgpt, bloquea las consultas automáticas). es.wikipedia.org
  5. Google DeepMind Blog, «Traffic prediction with advanced Graph Neural Networks» — mejora de hasta el 50 % en la precisión de las horas de llegada de Google Maps en varias ciudades. deepmind.google
  6. Google Research Blog, «A Neural Network for Machine Translation, at Production Scale», 27 de septiembre de 2016 — reducción de errores de traducción de entre el 55 % y el 85 % en varios pares de idiomas principales. research.google
  7. INE, nota de prensa «Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de la Información y Comunicación en los Hogares. Año 2025», 20 de noviembre de 2025 — 37,9 % de las personas de 16 a 74 años ha usado alguna herramienta de IA generativa; desglose por edad y por finalidad. ine.es
  8. INE, nota de prensa «Encuesta sobre el uso de TIC y del comercio electrónico en las empresas 2024-2025», 22 de octubre de 2025 — 21,1 % de las empresas de 10 o más empleados usa IA en el primer trimestre de 2025 (+8,7 puntos); 13,4 % en las de menos de 10. ine.es
  9. EBU y BBC, «News Integrity in AI Assistants», 21 de octubre de 2025 — 22 medios públicos de 18 países; versiones gratuitas de ChatGPT, Copilot, Gemini y Perplexity; el 45 % de las respuestas con al menos un problema significativo. ebu.ch
  10. tato9689, «Cuatro IAs publicando solas: 43 artículos, 11,61 $ y cero suscriptores» — corrección pública de la cifra de artículos (33 publicados, 31 reales) del capítulo anterior del experimento AI SEO Battle. Dato propio. tato9689.com
  11. La Moncloa, «La Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial comienza su actividad presencial en la ciudad de A Coruña», 14 de febrero de 2025. lamoncloa.gob.es
  12. Fundación Nobel, «The Nobel Prize in Chemistry 2024» — la mitad del premio para Demis Hassabis y John Jumper por la predicción de la estructura de proteínas. nobelprize.org