Un chatbot es un programa con el que se conversa: le escribes o le hablas, y te contesta como si al otro lado hubiera alguien. IBM lo define como «una aplicación de software que se comunica con las personas mediante texto o voz» y que usa «interfaces conversacionales para responder preguntas, proporcionar información y ayudar a las personas a completar tareas sin navegar por menús o buscar páginas web»1.

Bajo la misma palabra conviven dos cosas muy distintas. Un chatbot de reglas sigue un guion cerrado: caza palabras sueltas y devuelve respuestas que escribió antes una persona. Un chatbot de IA interpreta lo que le has puesto aunque no uses las palabras que esperaba, y redacta la respuesta en ese momento. ChatGPT pertenece al segundo grupo. El bot que te atiende cuando reclamas una factura suele pertenecer al primero, y de ahí sale buena parte de la mala fama del invento.

Qué es un chatbot y de dónde viene

Lo que define a un chatbot es el formato de conversación. En vez de buscar tu pedido en un menú de seis pestañas, preguntas «¿dónde está mi pedido?» y alguien contesta. El lío de nombres viene de lejos: AWS los describe como «asistentes virtuales con inteligencia artificial diseñados para interactuar con los usuarios en lenguaje natural»2, de modo que chatbot y asistente virtual se usan a menudo como la misma cosa.

La idea tiene sesenta años. En enero de 1966 Joseph Weizenbaum, del MIT, publicó en Communications of the ACM cómo funcionaba ELIZA, un programa que mantenía conversaciones en lenguaje natural y cuyo guion más famoso imitaba a un psicoterapeuta3. El truco central, según el propio artículo, era identificar palabras clave en lo que escribía la persona y aplicar una transformación a la frase. Es, en esencia, lo que siguen haciendo hoy los chatbots de reglas.

Sobre el nombre en español: la Fundéu considera «chatbot» un neologismo válido, formado con «chat» y «bot», así que no hace falta cursiva ni comillas. Las alternativas que circulan son bot conversacional y bot de charla4, aunque en el trabajo casi todo el mundo dice «chatbot» o, directamente, «el bot».

Tipos de chatbot: de reglas, de IA e híbridos

IBM separa los tradicionales, que «siguen reglas predefinidas, árboles de decisiones o respuestas guionadas» y «funcionan bien para interacciones predecibles, pero tienen una flexibilidad limitada», de los de IA, que «utilizan modelos de IA para interpretar el lenguaje natural, mantener el contexto y generar respuestas»1. Donde se ve la diferencia es en cuanto el cliente se sale del guion.

Le escribes… Chatbot de reglas Chatbot de IA
«Quiero devolver un pedido»Lo resuelve: son las palabras previstasLo resuelve
«El jersey me viene enorme»«No te he entendido, elige una opción»Entiende que quieres devolverlo
Dos preguntas en un mismo mensajeContesta a una, o a ningunaContesta a las dos
Algo que nadie previóTe manda al menú o a un humanoImprovisa una respuesta, que puede ser falsa
Quién escribió lo que te contestaUna persona, respuesta por respuestaEl modelo, en ese instante

Entre los dos hay un tercer grupo, los híbridos: entienden la pregunta con IA y contestan con respuestas que alguien ha aprobado antes. Es la opción prudente cuando el bot va a hablar de dinero, porque ninguna empresa quiere que el suyo improvise el importe de una devolución.

Cómo decide un chatbot lo que te contesta

El de reglas es un árbol de decisiones. Alguien recopila las preguntas que más repiten los clientes, redacta la respuesta de cada una y define qué palabras la disparan. Cuando escribes, el programa busca coincidencias y baja por la rama que toca, igual que ELIZA en 1966. A cambio de su rigidez tiene una virtud: jamás dice algo que no haya escrito antes una persona.

El de IA funciona de otra manera. Debajo hay un modelo de lenguaje entrenado con cantidades enormes de texto, que genera la respuesta trozo a trozo eligiendo en cada paso lo más probable según todo lo anterior. Lo explico con calma en qué es la IA generativa y en qué es machine learning. Si vas a poner uno en tu web, conviene saber que el modelo no consulta un archivo de verdades, y AWS reconoce que puede presentar «información falsa cuando no tiene la respuesta»5, con el mismo aplomo con el que acierta.

Por eso, cuando una empresa monta uno en serio, lo ata a sus propios documentos. La técnica se llama RAG, de retrieval-augmented generation o generación aumentada por recuperación, y AWS la define como el proceso de hacer que el modelo «haga referencia a una base de conocimientos autorizada fuera de los orígenes de datos de entrenamiento antes de generar una respuesta»5. En la práctica, antes de contestar el bot busca en tu manual o en tu catálogo, y así los plazos de envío que da son los tuyos y no unos que suenan razonables.

Chatbot o ChatGPT: la pregunta que más se repite

Sí, ChatGPT es un chatbot. El más usado del mundo: Sam Altman anunció en octubre de 2025 que tenía más de 800 millones de usuarios semanales6. Con esa escala ha cambiado lo que la gente espera cuando abre una ventanita de chat en cualquier web, y ha dejado la palabra genérica en segundo plano.

Lo he comprobado con los datos de volumen de Google Ads para España, a través de DataForSEO. «Chatbot», a secas, se busca unas 12.100 veces al mes; «asistente virtual», 2.900; «chatbot ia» y «chatbot whatsapp», 480 cada una; y la pregunta literal «qué es un chatbot», 2607. O sea, que la mayoría teclea la palabra suelta y espera que Google se la explique.

Búsquedas mensuales en España alrededor de la palabra chatbot chatbot 12.100 búsquedas al mes; asistente virtual 2.900; chatbot ia 480; chatbot whatsapp 480; qué es un chatbot 260. chatbot 12.100 asistente virtual 2.900 chatbot ia 480 chatbot whatsapp 480 qué es un chatbot 260
Búsquedas mensuales medias en España. Barras a escala. Fuente: volumen de Google Ads vía DataForSEO; «qué es un chatbot» medido el 25 de septiembre de 2026, el resto el 20 de septiembre de 2026.

Si pones un chatbot en tu web, parte de la gente llegará creyendo que es ChatGPT y le pedirá de todo, desde una receta hasta que le corrija un correo. Conviene que el bot sepa decir con educación de qué no habla.

La distinción de fondo es de alcance. ChatGPT es de propósito general: sabe de medio internet y nada de tu empresa. El chatbot de una tienda sabe de sus pedidos y sus devoluciones, y está bien que no sepa de nada más. Si te interesa el primero, tienes qué es ChatGPT explicado aparte.

Para qué se usa un chatbot

  • Atención al cliente. Las preguntas de siempre, a cualquier hora: horarios, plazos, dónde está el pedido, cómo se devuelve.
  • Gestiones. Pedir cita, reservar mesa, cambiar una fecha. Aquí el bot conversa poco y rellena formularios por ti.
  • Venta. Resolver la duda que frena la compra y dejar el contacto listo para que lo trabaje una persona.
  • Uso interno. Un bot que busca en la documentación de la empresa para que nadie pierda media mañana preguntando dónde está el protocolo de vacaciones.

Una confusión que se busca mucho: WhatsApp no es un chatbot, es el canal, igual que el teléfono. Lo que contesta cuando escribes a una empresa a las once de la noche sí puede serlo, conectado a su cuenta de WhatsApp Business.

Cuando el chatbot se equivoca

Dos datos que conviene tener delante antes de encargar uno.

El primero es de España. Foundever, una empresa que vende servicios de atención al cliente y que por tanto tiene interés en el asunto, encuestó a 1.000 personas de todo el país entre el 7 y el 23 de julio de 2025 para su II Observatorio de Tendencias en CX. El 60 % prefiere hablar con una persona tras una mala experiencia con un chatbot, y el canal favorito sigue siendo el teléfono, con un 64,2 %, por delante de WhatsApp, con un 52,8 %8. Un bot que contesta mal acaba mandando al cliente al teléfono, y de peor humor.

El segundo viene de un tribunal. En febrero de 2024, el Civil Resolution Tribunal de la Columbia Británica, en Canadá, condenó a Air Canada por lo que dijo su chatbot, que le había asegurado a un pasajero que podía pedir la tarifa reducida por fallecimiento de un familiar después de volar; la política real de la aerolínea no lo permitía. Air Canada alegó, en la práctica, que el chatbot era una entidad jurídica independiente responsable de sus propios actos9. El tribunal lo calificó de alegación «notable» y respondió que «debería ser obvio para Air Canada que es responsable de toda la información de su web». La condena fue de 650,88 dólares canadienses de indemnización, más 36,14 de intereses y 125 de tasas10.

En total, poco más de ochocientos dólares canadienses. Lo relevante es el criterio del tribunal: la empresa responde de lo que diga su bot. Si va a hablar de precios, plazos o condiciones, alguien tiene que haber revisado de dónde saca esas respuestas. En riesgos de la IA separo los problemas que ya te tocan hoy de los que salen en los titulares.

Qué exige la ley desde agosto de 2026

El Reglamento europeo de inteligencia artificial dice en su artículo 50 que «los proveedores garantizarán que los sistemas de IA destinados a interactuar directamente con personas físicas se diseñen y desarrollen de forma que las personas físicas de que se trate estén informadas de que están interactuando con un sistema de IA», salvo que resulte evidente por el contexto. Esa obligación se aplica desde el 2 de agosto de 202611, y el paquete de simplificación que retrasó otras partes del Reglamento no la tocó12.

¿Te toca a ti o a quien te vende la herramienta? Depende de cómo lo montes. El mismo Reglamento llama proveedor a quien desarrolla un sistema de IA, o lo encarga, y lo pone en servicio «con su propio nombre o marca, previo pago o gratuitamente», y responsable del despliegue a quien simplemente lo utiliza bajo su autoridad11. Si contratas un chatbot de un tercero y lo instalas tal cual, la obligación de diseño recae en el fabricante, y lo sensato es exigírsela por contrato. Si tu empresa se construye su propio bot sobre un modelo de IA y lo publica con su marca, el proveedor puede ser ella. En los dos casos, un aviso claro en el primer mensaje («estás hablando con un asistente automático») cubre lo que pide el texto y no cuesta nada.

Y lo de siempre con los datos. Si el bot pide un teléfono o un correo, esa conversación es un tratamiento de datos personales sujeto al RGPD, con su base legal, su información al usuario y su plazo de conservación13.

El siguiente escalón: el agente de IA

Más allá del chatbot está el agente de IA, que además de contestar hace cosas. IBM lo describe como un sistema capaz de «planificar, tomar decisiones específicas para cada tarea y llevar a cabo flujos de trabajo de varios pasos» con poca intervención humana1. Pídele al chatbot de una tienda que te cambie la talla del pedido y te explicará cómo hacerlo. Un agente entraría en el sistema, haría el cambio y te mandaría la confirmación.

Lo veo cada mañana. Los artículos de este blog los prepara un sistema de ese tipo: busca las fuentes, redacta, revisa su propio borrador y me lo deja en un panel para que yo decida si se publica. Lo difícil fue decidir a qué datos puede acceder, qué tiene permitido hacer solo y quién firma el resultado, que soy yo. Esa frontera la desarrollo con ejemplos en qué es un agente de IA.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre ChatGPT y un chatbot?

ChatGPT es un chatbot; la diferencia es de alcance. ChatGPT es de propósito general y no conoce los datos de ninguna empresa concreta; el chatbot de una tienda está pensado para contestar sobre sus pedidos, plazos y devoluciones.

¿Cómo se dice chatbot en español?

La Fundéu da por válido «chatbot» como neologismo formado a partir de «chat» y «bot», así que puede escribirse en redonda. Como alternativas circulan «bot conversacional» y «bot de charla».

¿Es lo mismo un chatbot que un asistente virtual?

Se usan a menudo como sinónimos: Amazon Web Services, por ejemplo, define los chatbots como asistentes virtuales con inteligencia artificial. Quien los distingue suele reservar «asistente virtual» para herramientas que además hacen tareas, como Siri o Alexa, y «chatbot» para el que conversa dentro de una web o una aplicación.

¿Es WhatsApp un chatbot?

No. WhatsApp es el canal, igual que el teléfono o el correo. El chatbot es el programa que una empresa conecta a su cuenta de WhatsApp Business para contestar de forma automática.

¿Cuáles son las desventajas de un chatbot?

Tres pesan más que el resto. Los clientes lo toleran mal cuando falla: según el II Observatorio de Tendencias en CX de Foundever (julio de 2025, 1.000 personas en España), el 60 % prefiere hablar con una persona después de una mala experiencia con un chatbot. Los de IA pueden inventarse respuestas si no se atan a los documentos de la empresa. Y la empresa responde de lo que diga su bot, como aprendió Air Canada ante un tribunal canadiense en 2024.

Fuentes

  1. IBM Think, «¿Qué es un chatbot?» — definición, chatbots de reglas frente a chatbots de IA y descripción de los agentes de IA (consultado el 20 de septiembre de 2026). ibm.com
  2. Amazon Web Services, «¿Qué es un chatbot? Explicación de los chatbots de IA». aws.amazon.com
  3. Joseph Weizenbaum, «ELIZA—a computer program for the study of natural language communication between man and machine», Communications of the ACM, vol. 9, n.º 1, enero de 1966, pp. 36-45. DOI 10.1145/365153.365168. dl.acm.org
  4. Centro Virtual Cervantes, «Martes neológico: chatbot» (3 de enero de 2023), que recoge la posición de la Fundéu sobre «chatbot» como neologismo válido y las alternativas «bot conversacional» y «bot de charla». blogscvc.cervantes.es
  5. Amazon Web Services, «¿Qué es la generación aumentada por recuperación (RAG)?» — definición de RAG y riesgos de los modelos de lenguaje, entre ellos presentar información falsa. aws.amazon.com
  6. TechCrunch, «Sam Altman says ChatGPT has hit 800M weekly active users», 6 de octubre de 2025 (anuncio en el OpenAI DevDay). techcrunch.com
  7. Medición propia con los datos de volumen de Google Ads vía DataForSEO (kw_data_google_ads_search_volume), España, idioma español: «chatbot», «asistente virtual», «chatbot ia» y «chatbot whatsapp» consultados el 20 de septiembre de 2026; «qué es un chatbot» el 25 de septiembre de 2026. La misma herramienta con la que elijo los temas de este blog, contada en el experimento de las cuatro IAs.
  8. Foundever, II Observatorio de Tendencias en CX en España, trabajo de campo del 7 al 23 de julio de 2025 con 1.000 participantes; nota de prensa recogida por El Candelero Tecnológico el 29 de octubre de 2025. elcandelerotecnologico.com · también en Periódico PublicidAD
  9. Cuatrecasas, «Moffatt v. Air Canada: ¿quién responde si el chatbot se equivoca?». cuatrecasas.com
  10. Dentons Data, «Airline ordered to compensate a B.C. man because its chatbot provided inaccurate information» — Moffatt v. Air Canada, 2024 BCCRT 149, párrafo 27; 650,88 dólares canadienses de indemnización, 36,14 de intereses y 125 de tasas. dentonsdata.com
  11. Reglamento (UE) 2024/1689 (Reglamento de Inteligencia Artificial): artículo 3, apartados 3 y 4 (definiciones de proveedor y responsable del despliegue), y artículo 50, apartado 1, aplicable desde el 2 de agosto de 2026 conforme al artículo 113. eur-lex.europa.eu · explorador del Reglamento
  12. Goodwin, «Not Delayed, Not Deferred: EU AI Act Transparency Obligations Are Now in Force», 3 de agosto de 2026. goodwinlaw.com
  13. Reglamento (UE) 2016/679, general de protección de datos (RGPD): artículos 6 (licitud del tratamiento), 13 (información al interesado) y 5.1.e (limitación del plazo de conservación). eur-lex.europa.eu