Una página web es un documento que se abre dentro de un navegador —Chrome, Safari, Firefox— y que puede contener texto, imágenes, vídeo y enlaces a otros documentos. Por dentro está escrita en un lenguaje llamado HTML, que no dibuja nada por sí mismo: se limita a marcar qué parte del documento es un título, cuál es un párrafo y cuál es una fotografía, para que el navegador sepa cómo mostrarlo1. Lo que casi nunca te aclaran al responder esta pregunta es que la página es solo una de cuatro piezas distintas: el dominio, el alojamiento, la página y el sitio. Se contratan por separado, se pagan por separado y se confunden a todas horas.

Esa confusión es la que hace que alguien diga «quiero una página web» pensando que es una sola compra. Aquí va lo básico sin dar nada por sabido y sin venderte nada al final, que es la parte que suele faltar: casi todos los resultados que aparecen primero cuando buscas esto los publican empresas que venden dominios o alojamiento.

Qué es, en una frase

Una página web es un documento con dirección propia que un servidor entrega a tu navegador para que este lo muestre en pantalla2. La palabra clave de esa frase es documento: por debajo de cualquier web que hayas visto hoy hay un archivo de texto con etiquetas. Si en tu navegador pulsas la combinación de teclas para ver el código fuente, verás ese archivo tal cual, sin maquetar.

Esta misma página es un ejemplo medible. El documento HTML de un artículo de este blog ocupa unos 27 KB y la hoja de estilos que le da forma, unos 50 KB — lo he comprobado descargándolos el 30 de agosto de 2026. Menos de 80 KB entre los dos, aproximadamente lo que pesa una fotografía pequeña hecha con el móvil. Todo lo demás que ves —tipografías, colores, el índice lateral— sale de esos dos archivos.

Página, sitio, dominio y alojamiento

Estas cuatro palabras se usan como sinónimos en la conversación normal y no lo son. La comparación que mejor funciona es la de una casa.

PalabraQué esEn la comparaciónCómo se paga
DominioEl nombre que escribes en el navegador: tato9689.comLa dirección postalSe alquila por años a un registrador y se renueva
Alojamiento (hosting)El ordenador encendido a todas horas donde viven los archivosEl terreno donde está construida la casaCuota periódica al proveedor
Página webUn documento concreto de ese conjuntoUna habitaciónNo se paga aparte: es contenido
Sitio webTodas las páginas enlazadas bajo el mismo dominioLa casa enteraNo se paga aparte: es el conjunto

La consecuencia práctica importa más que la definición. El dominio no se compra, se alquila: si dejas de renovarlo, lo pierdes y alguien puede quedárselo. El alojamiento y el dominio son contratos independientes, y pueden estar en empresas distintas — algo que conviene saber antes de firmar nada, porque tenerlo todo con el mismo proveedor es cómodo pero hace más incómoda una mudanza. En enero de 2026 había 2.062.183 dominios registrados directamente bajo .es3, y más de 392 millones de dominios registrados en el mundo entre todas las terminaciones4. Cada uno de ellos es un alquiler que alguien renueva cada año.

Qué pasa cuando escribes una dirección

El recorrido completo dura menos de lo que tardas en soltar la tecla, y entenderlo aclara de golpe por qué las piezas son cuatro y no una.

Escribes tato9689.com. Tu navegador no sabe dónde está eso, así que primero pregunta a un servicio de directorio —el DNS— qué ordenador corresponde a ese nombre, y recibe de vuelta un número, la dirección IP. Con ese número ya puede llamar a la puerta correcta: pide el documento al servidor que hay en esa dirección, el servidor se lo envía, y el navegador lo interpreta y lo dibuja en pantalla5.

Ahí están las cuatro piezas en orden: el dominio fue el nombre que preguntaste, el alojamiento fue el ordenador que respondió, la página fue el documento que llegó y el sitio es todo lo que hay al lado de ese documento. Ninguna funciona sin las otras, y cada una puede fallar por su cuenta: por eso a veces una web «no carga» y otras veces «no existe».

Estática o dinámica

Es la distinción que más aparece cuando la gente busca esto, y en el fondo se reduce a cuándo se escribe el documento.

En una página estática el archivo ya está escrito antes de que nadie lo pida. El servidor lo envía tal cual, idéntico para todo el mundo. Es lo que estás leyendo ahora mismo: este artículo se genera una vez, se guarda como archivo y se sirve sin más.

En una página dinámica el documento no existe hasta que alguien lo pide. El servidor coge una plantilla, va a buscar datos a una base de datos y monta el HTML en ese instante. Tu bandeja de correo o el panel de tu banco funcionan así, porque el contenido cambia según quién esté mirando.

Para un negocio pequeño que quiere presentarse y que le encuentren, lo estático suele bastar y sale más barato de mantener. Lo dinámico se vuelve necesario cuando hay usuarios que entran con contraseña, un carrito de compra o contenido que cambia solo.

Cuántas empresas españolas tienen web

Aquí hay un dato que rara vez se cuenta y que cambia bastante la perspectiva de quien está decidiendo si le hace falta una. Según la encuesta del INE sobre uso de TIC en las empresas, en el primer trimestre de 2025 el 84,5% de las empresas españolas de diez o más empleados con conexión a internet tenía sitio o página web. Entre las microempresas, las de menos de diez asalariados, la cifra baja al 37,0%6.

Porcentaje de empresas españolas con sitio o página web según tamaño, primer trimestre de 2025 10 o más empleados 84,5% Menos de 10 asalariados 37,0% Empresas con sitio o página web. España, 1T 2025 (INE, ETICCE)

La distancia entre las dos barras es de casi cincuenta puntos. Dicho de otra forma: en el tramo de los autónomos y los negocios muy pequeños, casi dos de cada tres siguen sin página propia. Quien esté en ese grupo y se pregunte si va tarde, la respuesta honesta es que va acompañado.

Qué necesitas de verdad para tener una

Con las piezas ya separadas, la lista se queda corta: un dominio, un sitio donde alojar los archivos y el contenido. Nada más es imprescindible.

Sí hay una condición que no es opcional, y es que se vea bien en el móvil. En España, en julio de 2026, el 49,21% de la navegación se hizo desde el teléfono frente al 49,43% desde ordenador de escritorio7. Prácticamente la mitad de quien entre lo hará con una pantalla estrecha en la mano, así que una web que solo se lea bien en un portátil deja fuera a la mitad de sus visitas.

Lo que no necesitas de entrada es casi todo lo demás que suelen ofrecerte junto al dominio: correos corporativos de pago, certificados de seguridad facturados aparte —hoy se obtienen gratis y muchos proveedores los incluyen—, paquetes de posicionamiento vendidos antes de que exista una sola página. Publicar primero y añadir después es más barato que al revés.

La pregunta que llega justo después de esta, y que ya es otra conversación, es quién encuentra esa página una vez publicada. Ahí entran los buscadores, y desde hace poco también los asistentes de IA que resumen resultados en lugar de listarlos: lo cuento con datos en qué es el GEO y repaso cómo hemos llegado hasta aquí en la historia real de la IA y el SEO.

Preguntas rápidas

¿Qué es una página web y para qué sirve? Es un documento en HTML que se abre en un navegador. Sirve para publicar información en un espacio que controlas tú y al que se llega escribiendo una dirección, sin depender de que una red social decida enseñárselo a alguien.

¿Página web y sitio web son lo mismo? No. La página es un documento suelto; el sitio es el conjunto de páginas enlazadas bajo el mismo dominio. La portada, este artículo y la página de contacto son tres páginas del mismo sitio.

¿Puedo tener un dominio sin página web? Sí, y es bastante común: se reserva el nombre para que no lo coja otro y se publica el contenido meses después.

¿Qué es una página web estática y una dinámica? La estática es un archivo ya escrito que se envía igual a todo el mundo. La dinámica se construye en el momento en que alguien la pide, combinando una plantilla con datos guardados.

¿Dónde veo el código de una página? En cualquier navegador de escritorio, con la opción «ver código fuente» del menú contextual. Lo que aparece es el documento HTML que ha llegado a tu ordenador.

Escribe José María Aranda Prado (tato9689): dirijo proyectos digitales y trabajo como consultor web y SEO. Este blog se publica desde un servidor que administro yo mismo, así que las cuatro piezas del artículo las toco todas las semanas. Más en mi biografía.

Fuentes

  1. MDN Web Docs (Mozilla), «HTML: Lenguaje de etiquetas de hipertexto» — HTML como lenguaje de marcado que define la estructura y el significado del contenido de un documento web, no su apariencia. developer.mozilla.org
  2. Wikipedia en español, artículo «Página web» — una página web es un documento de la World Wide Web con dirección propia, entregado por un servidor web y mostrado en un navegador. es.wikipedia.org
  3. Red.es, «Estadísticas del dominio ".es"», enero de 2026 — 2.062.183 dominios registrados directamente bajo la terminación ".es", el 95,66% del total del ccTLD español. dominios.es (PDF)
  4. Verisign, Domain Name Industry Brief del primer trimestre de 2026 — 392,5 millones de registros de dominio en el conjunto de todos los dominios de primer nivel. blog.verisign.com
  5. MDN Web Docs (Mozilla), «Navegar por la web» — recorrido de una petición: resolución del nombre de dominio en una dirección IP mediante DNS, petición del documento al servidor y renderizado en el navegador. developer.mozilla.org
  6. INE, «Encuesta sobre el uso de TIC y del comercio electrónico en las empresas. Año 2024 – Primer trimestre 2025. Datos definitivos» — el 84,5% de las empresas de 10 o más empleados con conexión a internet disponía de sitio o página web (2,7 puntos más que el año anterior); entre las empresas de menos de 10 asalariados, el 37,0%. ine.es
  7. StatCounter Global Stats, cuota de plataforma en España, julio de 2026 — escritorio 49,43%, móvil 49,21%, tableta 1,36%. gs.statcounter.com